Para inversionistas y administradores de propiedad horizontal, comprender cómo se establece el quórum y cómo se ejercen los derechos de voto en asambleas ordinarias es fundamental. Estas reglas determinan la legitimidad de las decisiones tomadas y el manejo adecuado de los recursos comunes.
El quórum se refiere al número mínimo de propietarios o coeficiente de participación que debe estar presente para que una asamblea ordinaria pueda sesionar y adoptar acuerdos válidos. La ley y reglamentos internos suelen especificar este porcentaje, que varía según la estructura de la propiedad horizontal.
Respecto al derecho de voto, cada propietario puede tener un peso proporcional a su participación en el inmueble, reflejado en coeficientes o cuotas. Esto garantiza que las decisiones representen la voluntad colectiva, ponderada según la inversión o propiedad de cada parte.
En este contexto, la abogada Nora Pabón Gómez responde inquietudes frecuentes, aclarando la importancia de respetar estos mecanismos para evitar impugnaciones o conflictos legales que puedan afectar la gobernabilidad y el valor de la inversión.
Para quienes gestionan o invierten en este tipo de propiedades, dominar estos aspectos contribuye a una administración transparente y eficiente, facilitando la toma de decisiones estratégicas y la protección de los intereses comunes.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo. Fuente original