El empleo juvenil en Perú enfrenta una crisis que impacta directamente en la economía y en la estabilidad social. En 2025, la población ocupada entre 14 y 24 años disminuyó un 2.1%, siendo el único grupo etario con retroceso, mientras que la informalidad afecta al 84.9% de los jóvenes trabajadores, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Esta problemática cobra relevancia ante la advertencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que en 2024 reportó que uno de cada cinco jóvenes peruanos entre 15 y 29 años ni estudia ni trabaja, denominados “ninis”. Frente a este escenario, las propuestas de 13 partidos políticos para las elecciones de 2026 contemplan incentivos para fomentar la contratación juvenil y programas de capacitación técnica.
Entre las medidas más destacadas figuran créditos tributarios para empresas que incorporen practicantes, como propone Fuerza Popular, y subsidios que cubrirían hasta el 50% del sueldo mínimo durante el primer año de empleo, planteados por el Partido Morado. Unidad Nacional ofrece beneficios tributarios por tres años a nuevas micro y pequeñas empresas que empleen jóvenes, además de bonificaciones en licitaciones públicas si cumplen con cuotas mínimas de empleo juvenil. Por su parte, Podemos Perú y Venceremos sugieren subsidios a la formalización laboral y a los aportes a la seguridad social, principalmente para micro y pequeñas empresas.
Más allá de los incentivos económicos, la mayoría de los planes coinciden en priorizar la formación y capacitación técnica. Salvemos al Perú, Perú Moderno e Integridad Democrática impulsan el fortalecimiento de institutos técnicos y el desarrollo de competencias digitales. Somos Perú propone becas masivas en oficios “resistentes a la automatización” para reducir el déficit de mano de obra calificada y disminuir a la mitad la población de jóvenes ninis.
Además, se plantean programas de prácticas, pasantías y empleo temporal en los sectores público y privado. Avanza País apuesta por pasantías en el Estado, mientras que Primero La Gente busca la incorporación masiva de jóvenes al sector público como primer empleo.
Estas propuestas responden a un contexto donde el empleo juvenil no solo se reduce en cantidad sino también se caracteriza por alta informalidad, limitando la estabilidad y el acceso a beneficios sociales para los jóvenes peruanos.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
Fuente original