Las panaderías en Perú atraviesan una compleja situación financiera debido al aumento abrupto en los precios del gas y combustibles, consecuencia directa de la crisis energética actual. Según la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería, aproximadamente 26,000 establecimientos registran pérdidas diarias cercanas a S/ 100 cada uno, acumulando un impacto total estimado en S/ 2.6 millones por día a nivel nacional.
Este incremento en los costos operativos se explica principalmente por el alza en los precios de combustibles esenciales para la producción y transporte. El gasto habitual en GLP y petróleo, que solía oscilar entre S/ 250 y S/ 300 diarios, ahora se ve elevado por el encarecimiento del balón de gas, cuyo precio ha pasado de menos de S/ 50 a aproximadamente S/ 180 para el tamaño pequeño y cerca de S/ 470 para el grande.
Pío Pantoja, presidente del gremio, afirmó en Canal N que a pesar de esta presión, el precio del pan no ha subido aún gracias a la estabilidad en el precio de la harina, resguardada por los stocks de los molinos. Sin embargo, advirtió que el aumento sostenido de los combustibles eleva significativamente los costos y que el sector aguarda la normalización en el abastecimiento de combustibles que el Gobierno prevé lograr en un plazo de 15 días.
Adicionalmente, otros factores como la subida del dólar incrementan los costos de alquileres pactados en moneda extranjera y el transporte, encareciendo también la movilidad de los trabajadores, quienes enfrentan un aumento de entre 30% y 40% en el precio de los pasajes.
Ante esta situación, el gremio solicita mayor fiscalización a las autoridades, en especial a Indecopi, para evitar especulación y sobrecostos en combustibles y productos relacionados. Mientras tanto, las panaderías mantienen la expectativa de que la coyuntura se estabilice pronto para no trasladar estos costos adicionales al precio del pan, un alimento básico en la dieta peruana.
Información basada en reportes publicados por Gestión.