La reciente escalada militar en Irán, con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel, ha dejado al nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, herido, según confirmó el vicepresidente estadounidense JD Vance. A pesar de la confirmación del daño físico, la gravedad exacta de sus heridas permanece desconocida.
Desde su elección el pasado domingo para suceder a su padre, Alí Jameneí, Mojtaba no ha hecho apariciones públicas ni declaraciones, aumentando la incertidumbre en un contexto ya caótico. Vance destacó que tanto Israel como Estados Unidos están atacando múltiples objetivos en la región, lo que ha contribuido a esta situación volátil.
Horas antes, Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU., sugirió que Mojtaba podría estar incluso desfigurado debido a los bombardeos que causaron la muerte de su padre. Mientras tanto, el nuevo líder emitió un comunicado escrito en el que llama a mantener cerrado el estrecho de Ormuz y promete vengar “la sangre de los mártires”.
En el plano político interno estadounidense, Vance evitó profundizar en sus diferencias con el expresidente Trump respecto a la estrategia bélica contra Irán, subrayando la confianza y la comunicación dentro del equipo de seguridad nacional.
Este desarrollo tiene implicaciones directas para los mercados globales, especialmente en los precios del petróleo, y genera incertidumbre en la estabilidad geopolítica del Medio Oriente, afectando la percepción de riesgo y las decisiones de inversión en la región.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.