El apagón general que afectó a millones de dominicanos el pasado 23 de febrero tuvo como detonante final el disparo de la unidad número dos de la Central Termoeléctrica Punta Catalina (CTPC), según un reporte del Organismo Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
El evento inició a las 10:50 a.m. con un cortocircuito en la línea de alta tensión Hainamosa–Villa Duarte, la cual opera a 138 kilovoltios (kV). Este incidente causó daños al interruptor en Hainamosa, aunque las líneas conectadas a la barra actuaron para despejar la falla.
Posteriormente, la frecuencia del sistema comenzó a bajar, activando el Esquema de Desconexión Automático de Carga (EDAC) de las distribuidoras en aproximadamente 1.1 segundos tras el evento. Esta desconexión provocó un ascenso en la frecuencia que se estabilizó cerca de 8.5 segundos después.
Antes de que la frecuencia se estabilizara completamente, diversas centrales de generación comenzaron a desconectarse en un lapso de 63 segundos. Finalmente, tras 107 segundos de estabilidad relativa, el disparo de la unidad Punta Catalina 2 provocó una caída drástica en la frecuencia que ocasionó el colapso total del SENI, dejando sin energía a todo el país.
El informe destaca que los sistemas de control y protección instalados en el sistema de transmisión respondieron con rapidez, limitando el alcance del apagón y facilitando la recuperación.
La reconexión del sistema comenzó con unidades hidroeléctricas y centrales térmicas disponibles, logrando el restablecimiento gradual por zonas y la recuperación total en la noche del mismo día.
El Organismo Coordinador recomienda realizar ajustes internos en la planta Punta Catalina para evitar que fallas similares vuelvan a comprometer la estabilidad del sistema eléctrico nacional.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.