El precio de la gasolina en Nueva York experimenta un aumento considerable debido a la crisis global en el suministro de petróleo. El desencadenante principal es el conflicto en Irán que ha interrumpido el paso por el estrecho de Ormuz, ruta estratégica por donde circula cerca del 20% del crudo mundial.
En barrios como el Upper West Side, el costo por galón ha alcanzado los 5.39 dólares, una cifra que impacta directamente a los consumidores. Residentes expresan su preocupación por esta escalada, considerándola insostenible en el corto plazo.
El promedio general en la ciudad llegó a 3.74 dólares por galón, superando en más de 70 centavos los 2.98 dólares registrados hace apenas un mes. En comparación con el año anterior, cuando el promedio era de 3.09 dólares, la subida es notable.
Robert Sinclair Jr., gerente senior de asuntos públicos de AAA Northeast, señala: “Tenemos problemas reales de suministro a nivel global, con el estrecho de Ormuz bloqueado”.
Ante esta situación, la Casa Blanca implementó la suspensión temporal de la Ley Jones para intentar mitigar el impacto en los costos del combustible. Sin embargo, expertos advierten que esta medida influye poco, ya que el problema radica en la disponibilidad del petróleo crudo, una materia prima comercializada globalmente.
Los precios actuales, aunque elevados, aún no alcanzan los picos históricos de 2022, cuando superaron los 5 dólares por galón debido a la guerra entre Rusia y Ucrania. No obstante, las perspectivas indican que la recuperación será más compleja esta vez.
“Esta situación será mucho más difícil de recuperar”, concluye Sinclair, anticipando que el alivio en los precios podría tardar en materializarse.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.