Para inversionistas y analistas, entender la dinámica del mercado laboral peruano es clave para evaluar riesgos y oportunidades en sectores empresariales. Un reciente estudio de Michael Page revela que, aunque la flexibilidad laboral es altamente valorada por el 97% de los profesionales peruanos, apenas el 8% de las empresas ofrece flexibilidad total en beneficios y modalidades de trabajo.
La pandemia aceleró un cambio en las expectativas laborales, donde el equilibrio entre vida personal y laboral se volvió prioritario. Ignacio Brain, gerente general de Michael Page Perú, afirma que “el principal cambio de los últimos años es que ya no es solo el tema salarial lo que prima al momento de decidir si una persona se mueve o no de trabajo”.
Sin embargo, la adopción empresarial de esquemas flexibles es limitada. El 46% de las compañías aún exige trabajo 100% presencial, mientras que solo el 5% opera completamente en remoto y el 26% maneja modelos híbridos predominantes de tres o cuatro días en oficina.
Este desfase entre la oferta y demanda laboral genera tensiones que afectan la captación y retención de talento. Brain apunta que “muchas compañías dicen que no logran encontrar talento, pero a veces sí lo encuentran; el problema es que no logran ponerse de acuerdo en la forma de trabajar”.
La evidencia indica que las empresas deben replantear sus beneficios y modalidades laborales, adoptando una oferta más personalizada y flexible para alinearse con las nuevas prioridades de los profesionales.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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