La actual guerra en Oriente Medio genera un impacto directo en la seguridad alimentaria a nivel global, alertó Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), durante una conferencia en Ginebra.
La ejecutiva destacó que las interrupciones en el transporte y el aumento en los costos energéticos están limitando la disponibilidad y elevando los precios de insumos clave como los fertilizantes. Esta situación podría provocar que los agricultores reduzcan el uso de estos productos y disminuyan la producción de cultivos que requieren altos insumos.
Okonjo-Iweala subrayó la necesidad de mantener abiertas y predecibles las cadenas de suministro internacionales, para garantizar que los alimentos puedan llegar a las regiones con mayor demanda. La inestabilidad en el comercio de alimentos podría desencadenar efectos negativos en los sistemas alimentarios globales, con consecuencias potencialmente graves para los mercados y la estabilidad social.
La OMC advierte que la prolongación del conflicto podría afectar la oferta mundial y presionar aún más los precios, en un contexto donde ya existen retos económicos significativos derivados de la volatilidad energética y las tensiones comerciales.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original