El mercado inmobiliario colombiano registró en 2025 un desembolso total de 29,2 billones de pesos para la adquisición de 182.578 viviendas. Sin embargo, un cambio significativo se ha identificado en el perfil de los compradores, especialmente en el segmento de vivienda de interés social (VIS).
Tradicionalmente, la VIS estaba orientada a familias con menores ingresos, pero recientes tendencias muestran que este tipo de vivienda se está alejando de este grupo poblacional, limitando el acceso a hogares asequibles para quienes más lo necesitan. Este fenómeno puede tener implicaciones directas en la política pública de vivienda y en la dinámica del mercado inmobiliario.
Para inversionistas y analistas, esta evolución representa un cambio en la demanda, donde la vivienda media y alta gana protagonismo, mientras que el segmento VIS pierde su tradicional base de compradores. Esto puede afectar la rentabilidad y el volumen de operaciones en el segmento social, así como la asignación de subsidios y financiamiento.
Además, esta tendencia puede influir en la estrategia de constructores y desarrolladores, quienes podrían reorientar su oferta hacia segmentos con mayor poder adquisitivo, modificando la composición del parque habitacional colombiano.
En síntesis, el mercado habitacional en Colombia está experimentando una transformación que invita a revisar las políticas de vivienda social y las estrategias de inversión inmobiliaria para responder a las nuevas dinámicas de demanda.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.