El banco BBVA Perú actualizó sus previsiones económicas para 2026, anticipando un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2.9%, una reducción respecto al 3.1% estimado previamente. Este ajuste se explica principalmente por la crisis del gas natural que afectó al país en marzo.
El incidente ocurrió el 1 de marzo, cuando una deflagración en un ducto de transporte de gas en Megantoni (Cusco), operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP), provocó un racionamiento de hasta el 90% en la capacidad de suministro de gas proveniente de Camisea. Este corte de suministro, que duró 14 días, fue tomado como base para la revisión del pronóstico por parte de BBVA.
Hugo Perea, economista jefe de BBVA Research en Perú, explicó que “el impacto en marzo es de 1.8 puntos porcentuales del PBI y anualizado es de 0.2 puntos porcentuales”. Además, el banco identificó otros factores que afectan la economía nacional durante el año, como el Fenómeno El Niño, que podría restar entre 0.2 y 0.4 puntos porcentuales al crecimiento, y el impacto limitado de 0.1 puntos porcentuales debido al choque petrolero derivado del conflicto en Medio Oriente, asumido como un evento de corta duración.
El economista también advirtió sobre un problema estructural: la dependencia del gas de Camisea y la falta de inversiones en exploración energética. “Camisea se va a acabar en algún momento. La falta de inversiones en exploración, en parte, está explicado o es un primer impacto visible de la inestabilidad política que inhibe las inversiones de alto riesgo”, señaló, subrayando la necesidad de estabilidad política para fomentar proyectos energéticos a largo plazo.
La evaluación del BBVA resalta cómo la incertidumbre política agrega un freno significativo a la inversión en sectores estratégicos, afectando no solo el suministro energético sino también la confianza de los inversionistas en proyectos que requieren visión a largo plazo.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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