La minera peruana Alpayana ha iniciado una reestructuración integral de su logística y cadena de suministro tras la adquisición de la mina Yauricocha, con la meta de mejorar la eficiencia operativa y reducir costos en un contexto favorable para el sector.
La compañía, que opera seis unidades mineras subterráneas en Perú y México – incluyendo Americana, Yauliyacu, Iscaycruz, Morococha, Yauricocha y Bolívar –, ha centralizado funciones clave como compras, transporte y almacenamiento. Esta integración permite negociar mayores volúmenes con proveedores, lo que según Juan Pablo Torres, gerente de supply, genera «sinergias entre las distintas unidades mineras» y se traduce en ahorros de entre 10% y 15% en adquisiciones.
La incorporación de Yauricocha ha impulsado la unificación de centros de distribución, trasladando el almacenamiento desde Chorrillos a Huachipa, y la consolidación de transportistas para optimizar rutas y cargas. Este reordenamiento logístico también abarca la absorción del equipo administrativo de la mina dentro del corporativo, eliminando duplicidades y mejorando el control de procesos.
Además, Alpayana apuesta por la automatización y planificación avanzada para acelerar operaciones y garantizar una gestión más eficiente. Estas medidas forman parte de una estrategia global para sostener la rentabilidad en el mediano plazo, frente a un escenario de expansión y adquisiciones continuas.
Con estas acciones, Alpayana busca capitalizar economías de escala y fortalecer su posición en el mercado de concentrados de zinc, plomo, cobre y plata.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
Fuente original