Los principales índices bursátiles internacionales abrieron con pérdidas el martes, en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica debido a la tensión entre Estados Unidos e Irán. La escalada del conflicto en Medio Oriente, en víspera de la expiración del ultimátum dado por el presidente Donald Trump para la reapertura del estrecho de Ormuz, presiona a los mercados y eleva la volatilidad.
El Dow Jones Industrial Average cedió un 0.22%, el Nasdaq Composite cayó 0.42% y el S&P 500 retrocedió 0.28%, interrumpiendo una racha alcista que se extendía por cuatro sesiones consecutivas. Este movimiento refleja la cautela de los inversionistas ante el riesgo de un conflicto bélico que podría afectar el suministro global de combustibles.
El crudo estadounidense superó los US$115 por barril tras ataques de Estados Unidos a la isla de Kharg, principal terminal petrolera iraní. Este episodio alimenta preocupaciones sobre la escasez energética global y sus posibles impactos económicos.
En paralelo, el bitcoin registró una caída, mientras que los bonos y el dólar mostraron fluctuaciones ante la incertidumbre. El presidente Trump reiteró su amenaza de intensificar la ofensiva militar, advirtiendo que “una civilización entera morirá esta noche” si Irán no acepta un alto al fuego antes de las 8:00 p.m. de este martes. No obstante, abrió una ventana para un acuerdo con futuros líderes iraníes más moderados.
Desde Budapest, el vicepresidente JD Vance expresó optimismo sobre una respuesta iraní antes del plazo. Paul Christopher, analista de Wells Fargo Investment Institute, indicó que “los mercados permanecerán cautelosos y sin tendencia clara hasta que se conozca el resultado: un acuerdo, un aumento de ataques o una represalia iraní que escale”.
En resumen, la evolución del conflicto será determinante para los mercados financieros y los precios del petróleo, afectando la percepción de riesgo global y la estabilidad económica.
Información basada en reportes publicados por Gestión.