La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) informó que la recaudación tributaria en Perú alcanzó S/ 46,942 millones durante los primeros tres meses de 2026, mostrando un avance del 6.8% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta tendencia alcista se mantiene desde hace 22 meses consecutivos.
El motor principal de este crecimiento fue el Impuesto a la Renta (IR), que representó S/ 23,076 millones, con una expansión del 14.3%. Dentro de este impuesto, la tercera categoría, correspondiente a las empresas, exhibió un notable incremento de 24.5%, sumando S/ 11,350 millones. La regularización del IR de personas jurídicas también contribuyó, aportando S/ 3,542 millones, un aumento del 6.2%.
Este dinamismo se relaciona con la favorable evolución de los precios internacionales, especialmente de metales como el cobre y el oro, sectores clave en la economía peruana. Además, el Impuesto General a las Ventas (IGV) creció un 3.1%, totalizando S/ 25,676 millones en el trimestre. El IGV interno, que refleja la demanda interna, alcanzó S/ 16,272 millones.
En marzo, la recaudación tributaria del Gobierno central fue de S/ 16,682 millones, 11.6% superior a marzo de 2025. Este resultado responde a un crecimiento estimado del Producto Bruto Interno (PBI) de 2.8% y un aumento de 4.3% en la demanda interna durante febrero, además de un alza del 19.7% en las importaciones, que impactó positivamente en la recaudación vinculada al comercio exterior.
Otro factor clave fue el inicio, el 26 de marzo, de la campaña de regularización anual del Impuesto a la Renta correspondiente al ejercicio 2025, con especial incidencia en sectores mineros. Este proceso reflejó mayores utilidades empresariales y fortaleció la base imponible. Las acciones de control y cierre de brechas tributarias implementadas por la Sunat también permitieron recuperar obligaciones pendientes, reforzando la recaudación.
En marzo, el IR recaudó S/ 9,618 millones, un crecimiento del 17.1% respecto al mismo mes del año anterior, destacándose los ingresos por regularización (15.9%) y pagos a cuenta de tercera categoría (23.8%).
Este desempeño fiscal apunta a una economía que, aunque enfrenta desafíos globales, mantiene una dinámica favorable tanto en su actividad productiva como en la demanda interna, sustentada por sectores estratégicos como la minería y el comercio exterior.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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