La protección de la propiedad intelectual en la industria del juguete es clave para preservar activos intangibles que representan valor estratégico. En este contexto, la empresa peruana Tai Loy protagonizó un enfrentamiento con Lego Juris A/S, representante legal global de Lego, ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi).
El conflicto, iniciado en agosto de 2021, giró en torno a la solicitud de Tai Loy para anular el registro de una marca tridimensional reconocida a Lego bajo el Certificado 258523. Esta marca corresponde a una figura con forma humana que identifica productos como juguetes de construcción y otros juegos en la clase 28.
Tai Loy argumentó que la forma registrada responde a una configuración funcional y común de un ser humano, y sostuvo además que el registro vulnera derechos de autor, basándose en certificados de obra que posee en Chile por personajes similares.
Por su parte, Lego respondió defendiendo la legitimidad de su marca y acusando a Tai Loy de utilizar signos idénticos de forma ilegítima. La empresa danesa calificó las acciones de Tai Loy como de mala fe y destacó que la marca en disputa ha sido validada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como altamente distintiva.
En enero de 2022, Tai Loy replicó que las denuncias previas contra ellas no afectan el caso actual y que la marca debería haberse registrado como modelo de utilidad, negando que haya actuado con mala fe. Además, minimizó la relevancia de las declaraciones de la OMPI para la resolución en Indecopi.
Finalmente, en febrero de 2026, Indecopi emitió una resolución que mantiene la validez del registro de Lego, reafirmando así la protección de la marca tridimensional impugnada.
Este caso evidencia la complejidad y la importancia de la defensa de marcas en sectores donde el diseño y la identidad visual son elementos claves para la competitividad y el posicionamiento en el mercado.
Información basada en reportes publicados por Gestión.