El mercado automotor peruano mostró un notable crecimiento en 2025, con ventas que llegaron a un récord de 225 mil vehículos nuevos, un salto del 25.7% respecto al año anterior. Sin embargo, esta expansión contrasta con el envejecimiento acelerado del parque automotor, donde más de la mitad de los vehículos de carga y transporte tienen más de una década de uso.
Según un análisis del Instituto Peruano de Economía (IPE), al cierre de junio de 2025, el 52% de estas unidades superaba los 10 años, frente al 37% registrado hace diez años. Este envejecimiento implica un mayor consumo de combustible y emisiones contaminantes, factores que han posicionado a Perú como el país más contaminado de América según el índice IQAir 2025.
El crecimiento en ventas se ha visto impulsado principalmente por la participación de vehículos chinos, que pasaron de representar el 13% de las importaciones en 2019 a un 34% en 2025. Si se considera solo vehículos livianos, las marcas chinas aumentaron su cuota del 13% al 31%, y si se incluye el lugar de ensamblaje, su presencia alcanza el 46%.
No obstante, el acceso limitado a financiamiento dificulta la renovación completa del parque vehicular. A pesar de las ventas récord, los créditos vehiculares apenas crecieron 3.9% entre enero y noviembre de 2025. Un 30% de los vehículos livianos se adquiere mediante financiamiento, cifra que contrasta fuertemente con Chile o México, donde supera el 80%.
Por otro lado, la conversión a gas natural vehicular (GNV), una opción más económica y menos contaminante, cayó 53% respecto a su pico en 2022, afectada por la reducción del presupuesto del programa Ahorro GNV del FISE, que financió el 75% de estas conversiones.
En materia de electrificación, los vehículos eléctricos y híbridos aumentaron sus ventas en 4.8%, superando las 10 mil unidades, aunque todavía representan solo el 5.1% del mercado, muy por debajo de otros países de la región como Colombia (36%). La mayoría son híbridos no enchufables, debido a la limitada infraestructura de carga: solo 65 puntos a nivel nacional, con la mitad en Lima, y apenas 15 estaciones de carga rápida.
En transporte público, la electrificación es incipiente, con solo 54 buses eléctricos activos, ocho de ellos en servicio público. La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) anunció la compra de 150 buses eléctricos, una medida que podría impulsar esta transición.
El desafío para Perú es claro: combinar financiamiento eficiente, desarrollo de infraestructura energética y un sistema de transporte público robusto para revertir el envejecimiento vehicular y mitigar su impacto ambiental.
Información basada en reportes publicados por Gestión.