Sol de Olmos, empresa peruana dedicada a la agroexportación, está focalizando sus envíos de limón en la etapa de menor oferta internacional, entre noviembre y abril, para optimizar su posición competitiva frente a México y Colombia, principales productores regionales. Según Paulov Sifuentes Fernández, gerente comercial, la estrategia apunta a aprovechar esta ventana para mejorar la participación en mercados globales donde Perú compite con México, Colombia y Chile.
Hasta inicios de marzo, Sol de Olmos reportó un crecimiento del 14.5% en comparación con el año anterior, reflejo de un desempeño favorable. Sin embargo, las intensas lluvias de marzo en las zonas productoras del norte del país han dañado la producción, anticipando una reducción del volumen en alrededor de 1,500 toneladas, equivalente a un 30% menos de lo previsto.
En el mercado internacional, la demanda por limón ha impulsado los precios de 0.60 a 1.10 dólares por unidad en los primeros meses del año. No obstante, Sifuentes advierte que esta tendencia puede revertirse en los próximos dos o tres meses, cuando la cosecha mexicana ingrese al mercado, lo que suele generar una caída en los precios después de Semana Santa.
El sector peruano exporta aproximadamente 42,000 toneladas de limón anuales, concentrando la mayoría de sus envíos entre noviembre y febrero, coincidiendo con la menor oferta de otros países. La producción, principalmente en Piura y Lambayeque, es continua durante el año, pero enfrenta desafíos estructurales frente a México, que dispone de costos más bajos y una escala mayor.
Esta dinámica subraya la importancia de la estrategia temporal de Sol de Olmos para maximizar sus oportunidades en el mercado global, pese a los riesgos derivados de la variabilidad climática. El control de estas variables será clave para mantener la competitividad y responder a las fluctuaciones en la demanda y precios internacionales.
Información basada en reportes publicados por Gestión.