La continua escalada del conflicto en Medio Oriente está impactando el mercado petrolero global, con precios superiores a los US$ 100 por barril, lo que repercute directamente en la economía peruana. En marzo de 2026, Perú registró una caída de 17.58% en su producción diaria de petróleo, ubicándose en 39,309 barriles por día, según datos de Perupetro.
Este descenso en la extracción nacional se concentra principalmente en el principal yacimiento, el Lote 95, que redujo su producción en 42.27% respecto al mismo periodo del año anterior, de 22,989 a 13,270 barriles diarios. Además, la producción de líquidos de gas natural, esenciales para la fabricación local de GLP, disminuyó 48.55% en marzo, afectada por interrupciones en el ducto de Camisea debido a una fuga y deflagración en Cusco.
Esta caída sostenida desde noviembre de 2025 ha colocado a Perú en una posición vulnerable como importador neto de combustibles. Paralelamente, la cotización del petróleo West Texas Intermediate (WTI), referencia para el país, alcanzó los US$ 102.93 por barril, presionada por restricciones en el estrecho de Ormuz.
En respuesta a estos factores, las refinerías nacionales Petroperú y La Pampilla implementaron el noveno ajuste al alza desde el 3 de marzo, elevando los precios mayoristas de gasohol premium a S/ 19.45 por galón (5.33% más) y el gasohol regular a S/ 18.19 por galón (4.23% más). El diésel también reflejó incrementos significativos, siendo ahora S/ 8.5 por galón más caro que a inicios de mes. En cuanto al GLP, la tarifa en Talara alcanzó S/ 3.64 por kilo, un aumento del 4.39% en comparación con el 27 de marzo.
Estos ajustes reflejan la presión de los mercados internacionales y las limitaciones en la producción interna, factores que podrían afectar costos operativos en sectores industriales y el bolsillo de los consumidores finales.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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