Los pequeños productores de leche en Ecuador y Colombia enfrentan una presión creciente debido a la entrada masiva de lactosuero y productos importados que compiten directamente con la leche fresca. Esta situación genera un impacto negativo en la rentabilidad y sostenibilidad del sector lácteo regional.
En Colombia, las autoridades ya han implementado regulaciones específicas para controlar el uso de lactosuero como sustituto de la leche, buscando proteger a los productores nacionales. Sin embargo, el mercado continúa mostrando desequilibrios que afectan principalmente a los pequeños y medianos ganaderos.
El fenómeno se debe en parte a que el lactosuero, un residuo de la producción de queso, se utiliza como un ingrediente alternativo en la elaboración de productos lácteos, lo que reduce la demanda de leche pura. Además, las importaciones de lácteos procesados a costos competitivos incrementan la presión en el mercado local.
Para inversionistas y analistas, este escenario representa un desafío para la cadena de valor lácteo en ambos países, con potenciales impactos en la oferta, precios y estabilidad del sector agropecuario. La evolución de las políticas regulatorias y las dinámicas comerciales internacionales serán determinantes en los próximos meses.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.