Los precios del cobre y el oro se encaminan a alcanzar niveles históricos en 2026, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). La institución estima que el cobre llegará a US$ 5.55 por libra y el oro a US$ 4,702 por onza, cifras que superan con creces los valores de años anteriores y representan un respiro para la economía peruana, dependiente de la minería como motor clave de exportaciones y recaudación fiscal.
Este escenario favorable, sin embargo, enfrenta un desafío significativo: una reciente modificación a la Ley General de Minería aprobada por la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República, que introduce beneficios obligatorios para comunidades cercanas a las minas y sanciones para concesiones mineras sin actividad. Esta reforma genera preocupación en el sector, al potencialmente incentivar la minería ilegal y desalentar la inversión formal.
El presidente del BCRP, Julio Velarde, afirmó en la presentación del Reporte de Inflación de marzo 2026 que esta medida afecta negativamente la inversión minera. Explicó que la elaboración de leyes debería basarse en análisis técnicos comparativos y no en ideologías, ya que “esto desalienta inversiones”.
Velarde destacó que el desarrollo de proyectos mineros no es sencillo ni rápido. Citó el caso de una gran minera que enfrenta retrasos de hasta 15 años en el desarrollo de una concesión, con procesos de permisos que pueden extenderse hasta 11 años. Estas demoras complican el aprovechamiento de precios altos y la ampliación de la cartera de inversión, que actualmente incluye 68 proyectos valorados en US$ 63,055 millones, de los cuales US$ 7,825 millones corresponden a oro y US$ 45,487 millones a cobre.
A pesar de las dificultades, el BCRP mejoró su proyección para la inversión privada en 2026, que ahora se espera crezca 9.5%, frente al 5% estimado a finales de 2025. La inversión minera tuvo un robusto crecimiento de 19.3% en 2025, pero la incertidumbre regulatoria podría frenar este dinamismo.
Es importante recordar que Perú enfrenta competencia regional por atraer inversiones mineras, siendo superado por cuatro países. La reciente reforma legal añade un factor de riesgo adicional que podría afectar la confianza de los inversionistas internacionales.
En suma, aunque la subida del precio del cobre y oro promete beneficios económicos y fiscales para Perú, la estabilidad y claridad en la regulación minera son esenciales para traducir este contexto en crecimiento sostenible y evitar que la minería ilegal gane terreno.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original