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El Niño 2026: impacto limitado en agro pero riesgo en frutas clave en Perú

El fenómeno climático El Niño Costero, que mantiene en alerta a Perú hasta diciembre de 2026, representa un riesgo controlado para el sector agrícola, pero con efectos significativos en ciertas frutas. Según la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), la anomalía climática se presenta con una probabilidad alta de mantenerse durante todo el año, con una posible intensidad moderada en otoño.

Esta situación fue considerada uno de los cuatro factores que influyeron en la revisión a la baja de las proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) para 2026. El presidente del BCRP, Julio Velarde, señaló que un El Niño débil podría restar 0.1 puntos porcentuales al Producto Bruto Interno (PBI) este año, un impacto menor comparado con la caída de 1.1 puntos registrada en 2023, cuando el fenómeno fue fuerte.

El análisis del BCRP en su Reporte de Inflación de marzo 2026 indica que las regiones costeras, en especial la costa norte (Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad), serán las más afectadas. Se prevé una alteración leve en la producción agrícola y pecuaria, incluyendo el rendimiento avícola de carne y huevo. No obstante, la experiencia adquirida en eventos previos ha permitido a muchos productores implementar técnicas de mitigación, y se destaca la introducción de variedades de arándanos más adaptadas a condiciones cálidas.

En cuanto a la siembra, el 87.7% ya se ha completado para este año, quedando un 12.3% pendiente que podría verse impactado por el fenómeno. Este porcentaje corresponde principalmente a la campaña chica de arroz en Piura y la producción de papa en Lima e Ica.

El BCRP advierte que las condiciones cálidas afectarían la producción de frutales que requieren horas de frío en su floración a mitad de año. En particular, la producción de limón del segundo semestre, que representa cerca del 40% del volumen anual, podría verse comprometida en agosto. Asimismo, la producción de mango y uva durante el fin de año, que abarca aproximadamente el 30% y 45% de sus respectivas cosechas anuales, también enfrenta riesgos asociados a las temperaturas elevadas a mitad de año.

Por otro lado, cultivos como el banano orgánico podrían sufrir por inundaciones en sus zonas de cultivo. En contraste, la producción de arándanos durante septiembre y octubre no necesariamente se verá afectada si se maneja adecuadamente la poda. La aceituna cultivada en la costa sur hasta ahora no presenta riesgos significativos para la campaña 2026.

En resumen, aunque el impacto general de El Niño en el sector agropecuario será limitado, las frutas con ciclos sensibles a las condiciones térmicas y pluviométricas podrían registrar pérdidas importantes, lo que debe considerarse en la planificación productiva y en las estrategias de inversión agrícola para el año.

Información basada en reportes publicados por Gestión.


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