La actividad inmobiliaria en Cusco muestra un crecimiento sostenido del 10% al 15% en la cantidad de edificaciones, según cifras comparadas con el año 2025. Las constructoras están apostando por proyectos de departamentos ubicados principalmente en zonas cercanas al centro histórico, como La Florida, Magisterio y Huancaro.
John González, presidente de la Cámara de Comercio de Cusco, explica que el mercado ha evolucionado hacia edificios más altos, superando las alturas tradicionales de dos o tres pisos en áreas periféricas y hasta sobrepasando los 12 pisos en avenidas principales, debido a un incremento en los parámetros de construcción autorizados.
Este dinamismo no es homogéneo en toda la ciudad; zonas que antes experimentaron un auge como Santa Mónica y Larapa muestran una reducción en el volumen de nuevas construcciones.
El cambio más significativo radica en la preferencia del consumidor final. La tendencia apunta a departamentos más pequeños, con áreas entre 40 y 45 metros cuadrados y uno o dos dormitorios, que resultan accesibles para un creciente grupo de jóvenes profesionales que buscan independencia con presupuestos limitados.
Cinthia Pasache, gerente comercial de Best Place to Live, resalta que el mercado inmobiliario cusqueño está en transición hacia la calidad y experiencia del cliente, con compradores cada vez más informados y exigentes. Además, destaca que la combinación única de valor cultural, turismo y calidad de vida en Cusco genera oportunidades tanto para viviendas principales como para segundas residencias.
En cuanto a precios, un departamento de 40 a 45 m2 ya terminado tiene un valor que oscila entre US$ 70,000 y US$ 75,000, reflejando un mercado que se adapta a la demanda y capacidad adquisitiva local.
Esta evolución implica que las empresas constructoras que deseen destacarse en Cusco deben enfocarse no solo en la cantidad sino en proyectos que respeten la identidad local y ofrezcan una experiencia de vivienda integral.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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