Para inversionistas y analistas, la seguridad vial es un indicador indirecto del entorno socioeconómico que puede afectar la movilidad y la productividad regional. En La Altagracia, el exceso de velocidad representa el principal factor detrás de los accidentes de tránsito, con un 41% de incidencia según datos del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y el Observatorio Permanente de Seguridad Vial.
Hasta febrero de 2026, se registraron 55 accidentes con 150 lesionados, manteniéndose una tendencia preocupante. El consumo de alcohol contribuye a un 23% de los siniestros, mientras que la imprudencia de los conductores es responsable del 19%. Otros factores, como las condiciones de las vías y fallas mecánicas, representan el 10% y 7% respectivamente.
Este comportamiento del conductor, que suma casi dos tercios de los accidentes, se refleja en cifras alarmantes desde 2023: más de 400 accidentes, miles de lesionados y cerca de 600 fallecidos en total. En particular, 2024 marcó un récord con 142 accidentes, 4,353 lesionados y 224 muertes, el balance más grave en años recientes.
Estos datos subrayan la necesidad de políticas públicas y estrategias de mitigación que reduzcan la siniestralidad y sus costos sociales y económicos en la región.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original