El año 2025 se caracterizó por un uso récord de tarjetas de crédito en Colombia, reflejando un auge en el consumo impulsado por condiciones financieras favorables. Sin embargo, al entrar en 2026, el panorama para los hogares colombianos se torna más cauteloso. El repunte de las tasas de interés, junto con una desaceleración en el crecimiento del ingreso real, están presionando el presupuesto familiar, limitando el gasto al consumo anticipado durante el año previo.
Estos factores configuran un escenario de consumo más moderado para los próximos meses, que podría impactar de manera significativa en sectores clave de la economía, y por ende, en las perspectivas de crecimiento económico.
Analistas advierten que el ciclo de expansión crediticia que sostuvo el consumo masivo en 2025 muestra signos de agotamiento, lo que obliga a inversionistas y ejecutivos a ajustar sus expectativas para 2026 y a monitorear de cerca las políticas monetarias y fiscales que podrían influir en la demanda interna.
En este contexto, la gestión financiera personal se vuelve un aspecto crítico para los colombianos, quienes deberán enfrentar un panorama más restrictivo en términos de acceso y costo del crédito.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.
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