Para los inversionistas y analistas, entender la dinámica de la inversión peruana en el exterior es crucial. Según un reciente informe del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), España se consolida como un eje fundamental para las empresas peruanas que buscan expandirse globalmente.
El estudio revela que Perú tiene 1,516 matrices operando a nivel mundial, acompañadas por 1,882 filiales derivadas de estas. De ese total, en España se encuentran 24 matrices y 31 filiales, cifras que aunque menores frente a países como Brasil o México, posicionan a Perú por encima de otras doce economías latinoamericanas en términos de matrices.
España es valorada por las empresas peruanas por varias razones: el valor estable del euro, condiciones crediticias más favorables que en otras naciones de la región, una red extensa de convenios para evitar la doble imposición y la presencia de marcas que facilitan el ingreso a mercados europeos, como Francia. Además, la diversidad empresarial B2C en España permite que el talento peruano adquiera experiencia valiosa.
La presidenta del CEAPI, Nuria Vilanova, destaca que “Latinoamérica ve a España como un espacio para acelerar su globalización, […] lo ve como un puente para salir a África y al resto de Europa”. Sin embargo, el número de empresas trampolín —aquellas filiales desde las cuales se crean otras filiales en terceros países— es limitado en Perú, con solo dos casos registrados.
En el contexto europeo, España lidera la recepción de inversión latinoamericana con un stock acumulado desde 2012 de US$ 31,454.12 millones, seguida por Países Bajos, Luxemburgo y Reino Unido. A nivel global, Estados Unidos mantiene el primer lugar como país trampolín para matrices latinoamericanas.
Este panorama refleja la importancia estratégica de España para la internacionalización de empresas peruanas y su papel como plataforma para acceder a mercados globales.
Información basada en reportes publicados por Gestión.