La extradición de dos ciudadanos dominicanos a Puerto Rico ha puesto bajo la lupa un esquema sofisticado de lavado de dinero relacionado con el narcotráfico que involucró la conversión de efectivo a criptomonedas para dificultar el rastreo de fondos ilícitos. Esta operación, que según la Fiscalía federal afectó transacciones vinculadas al comercio estadounidense, movilizó más de 2.7 millones de dólares.
Entre los extraditados figura Pedro J. Espinal Arthur, excapitán de la Fuerza Aérea Dominicana y coordinador militar en la Dirección General de Migración del Aeropuerto Internacional de La Romana. Junto a Luis Febles Peralta, arrestado también en República Dominicana, enfrentan cargos por narcotráfico y lavado de activos. Espinal Arthur habría participado entre 2021 y 2022 en transacciones financieras destinadas a encubrir ganancias ilegales, usando criptomonedas como medio para ocultar el origen del dinero.
En un caso conexo, Febles Peralta y Germán E. Arredondo Peralta, detenido en Puerto Rico, están acusados de conspiración para lavado de dinero bajo un esquema similar desarrollado en 2022, además de que Febles Peralta enfrenta cargos adicionales por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos.
La investigación fue liderada por el FBI con apoyo de autoridades federales para conseguir las extradiciones y presenta un riesgo significativo para el sistema financiero debido al uso de activos digitales para blanquear fondos ilícitos. De ser condenados, las penas podrían alcanzar cadena perpetua por narcotráfico y hasta 20 años de prisión por lavado de dinero.
Este caso destaca la creciente complejidad de los mecanismos de lavado de dinero que involucran criptomonedas y la necesidad de reforzar la vigilancia en transacciones digitales que impactan el comercio internacional y la seguridad financiera.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.
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