El sector peruano del jengibre se prepara para una campaña 2026-2027 con un incremento en el volumen exportado, estimado en un 20% sobre la temporada anterior, según datos de JCH Agroexportaciones. Esta expansión se da en un contexto de intensificación de la competencia internacional, principalmente con China y Brasil, que también han elevado sus niveles de producción.
El presidente de Proginger, César Cárdenas Tapia, indicó que la campaña se caracterizará por “mucho volumen y precios reducidos”, reflejando la presión en los mercados globales. Perú mantiene a Estados Unidos como su principal mercado de destino, seguido por Europa y Canadá, con envíos a más de 30 países. Un diferencial competitivo es que aproximadamente el 95% del jengibre peruano es orgánico, lo que aporta un sabor más intenso y un color más fuerte, atributos valorados internacionalmente.
Sin embargo, la productividad del cultivo peruano, con rendimientos de 25 toneladas por hectárea, está por debajo del de Brasil y China, que alcanzan entre 50 y 60 toneladas por hectárea, impactando en costos y competitividad. Para revertir esta situación, el sector apuesta por innovaciones tecnológicas como cultivos in vitro y la creación de bancos de germoplasma, enfocados en producir semillas libres de patógenos y mejorar la sanidad vegetal.
Estas iniciativas buscan asegurar la sostenibilidad del cultivo y mejorar la productividad, claves para mantener y aumentar la participación en un mercado con creciente oferta y presión sobre los precios, según destacó Cárdenas.
La producción nacional comienza en abril y se extiende hasta el mismo mes del año siguiente, período en el cual se espera consolidar estas mejoras productivas para enfrentar el entorno competitivo global.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original