El Senado de la República Dominicana está revisando una propuesta para modificar la Ley 50-88, que regula el uso y posesión de drogas. Actualmente, esta legislación impone penas de cárcel de seis meses a dos años y multas para quienes sean sorprendidos con consumo o posesión simple de drogas.
El proyecto, presentado por el senador Edward Espiritusanto (La Romana-Fuerza del Pueblo), plantea eliminar estas sanciones penales y, en cambio, exigir que las personas sean remitidas obligatoriamente a programas de evaluación, orientación, tratamiento y rehabilitación. Estos programas se regirán por protocolos técnicos establecidos por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Si se aprueba esta reforma, quienes sean detenidos por consumo o posesión de drogas no enfrentarán prisión, sino que serán canalizados hacia servicios de atención y reducción de daños. No obstante, las penas actuales para distribuidores, vendedores, traficantes y patrocinadores de narcotráfico permanecerán vigentes, con castigos que van desde tres hasta veinte años de prisión y multas que oscilan entre 10,000 y 50,000 pesos o más, según la gravedad del delito.
Esta iniciativa representa un cambio significativo en la política de drogas de República Dominicana, enfocándose en la salud pública y la rehabilitación en lugar del castigo penal para los consumidores.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original.