El proyecto RD se Mueve, concebido para optimizar la movilidad y seguridad vial en el Distrito Nacional, está próximo a cumplir 10 meses desde su implementación. A pesar de que las autoridades reportan un avance del 70% en la ejecución de la primera etapa, la percepción de los usuarios en las calles es que los problemas de tráfico continúan siendo significativos.
Entre las principales medidas adoptadas para mejorar el flujo vehicular se encuentra la prohibición de giros a la izquierda en avenidas estratégicas como Tiradentes, Lope de Vega, Máximo Gómez, Winston Churchill, Abraham Lincoln y Pedro Livio Cedeño. Además, se implementó la sincronización de semáforos, especialmente en Winston Churchill, para facilitar la circulación.
El Gabinete del Transporte, que incluye a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y al Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), asegura que estas acciones han generado una mejora estimada entre un 20% y un 30% en varias de estas vías.
Sin embargo, las experiencias de los conductores varían. Algunos, como David Argüero, comentan que “los tapones siguen igualitos” en avenidas como Tiradentes. Otros, como Miguel Lockward, reconocen avances leves en la Autopista Duarte. Vivian Mota, por su parte, señala que el tiempo para desplazarse desde el polígono central hasta la avenida coronel Fernández Domínguez sigue siendo de hasta hora y media, a pesar de la habilitación de un carril en contraflujo y la ampliación en el kilómetro 9.
Este escenario refleja una mejora parcial y con limitaciones, dependiendo del horario y la supervisión policial en las vías. La persistencia de los congestionamientos indica que, aunque las acciones implementadas han tenido cierto impacto, no han logrado transformar la movilidad urbana de manera sustancial hasta ahora.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre. Fuente original