En República Dominicana, aunque el Gobierno ha impulsado aumentos consecutivos al salario mínimo con la intención de superar la inflación, los trabajadores no perciben mejoras reales en sus ingresos. Esto se debe a que el impuesto sobre la renta (ISR) no ha sido ajustado conforme a la inflación desde 2017, lo que implica que los tramos impositivos se mantengan estáticos mientras los salarios suben.
Julio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), reconoció que esta situación preocupa al sector empresarial. En declaraciones tras el Encuentro Empresarial de AIRD, explicó que la falta de indexación salarial “neutraliza” el efecto de los incrementos salariales, ya que los trabajadores terminan pagando más impuestos, lo que reduce su ingreso disponible.
El último aumento del salario mínimo fue de un 20 % en 2025, complementado con un ajuste escalonado del 8 % en febrero de 2026. Sin embargo, estos incrementos se ven contrarrestados por la tasa del ISR, que comienza a aplicarse desde los 34,685 pesos mensuales sin considerar la inflación acumulada en los últimos años.
Brache enfatizó que este mecanismo afecta no solo a los trabajadores, sino también a la economía dominicana en general. En su opinión, el Gobierno debe implementar medidas para evitar que quienes perciben salarios inferiores a 50,000 pesos se vean perjudicados por este impuesto.
Esta problemática ha provocado que legisladores de la oposición presenten una acción directa de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, buscando revertir la congelación de la indexación salarial establecida en el Presupuesto General del Estado desde 2017.
La discusión sobre la indexación salarial y su impacto en el poder adquisitivo de los trabajadores dominicanos continúa abierta, con implicaciones directas en la política fiscal y la estabilidad económica del país.
Información basada en reportes publicados por Diario Libre.
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