La crisis energética que enfrenta Perú impacta directamente en el precio del balón de gas doméstico, un insumo vital para más de siete millones de hogares. Aunque la aplicación oficial Facilito de Osinergmin indica precios entre S/45 y S/56, en la práctica los usuarios en Lima están pagando hasta S/110, con reportes de escasez en varios distritos.
La brecha entre el precio regulado y el precio de mercado es especialmente marcada en distritos como Magdalena, Pueblo Libre, San Miguel, San Isidro y Lince, donde el balón de gas alcanza hasta S/110. En zonas como Lima Norte y Callao, el costo oscila entre S/65 y S/100, y en algunos casos hay falta de stock.
Este desajuste se origina en la interrupción del gasoducto principal operado por Transportadora de Gas del Perú, que transporta gas natural desde Camisea. Según Fernando Cáceres, director ejecutivo de Síntesis Instituto, “el sistema debía garantizar una disponibilidad de 99% y contar con respaldo para evitar paradas no programadas. Sin embargo, esas inversiones nunca se realizaron”. La falta de infraestructura de respaldo, como la construcción de loops paralelos, deja vulnerable el sistema energético, afectando cerca del 45% de la oferta eléctrica nacional.
Limagas, mediante un comunicado, ha exhortado a sus distribuidores a mantener prácticas comerciales responsables dada la situación y pide a los consumidores informarse a través de canales oficiales como Facilito para evitar desinformación.
Esta situación de escasez y especulación agrava la crisis energética y tiene un impacto directo en el bolsillo de millones de familias, cuestionando la efectividad de los mecanismos regulatorios y la necesidad urgente de inversiones en infraestructura energética.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original