Ante la actual escasez de combustible que afecta al país, el Gobierno del Perú ha implementado medidas temporales para reducir el consumo energético, especialmente en sectores públicos y privados. Denisse Miralles, titular de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), destacó la importancia de estas acciones para asegurar la estabilidad en el suministro durante las próximas semanas, coincidiendo con el inicio del año escolar.
El Ejecutivo dispuso la suspensión presencial de clases en colegios privados, universidades e institutos en Lima Metropolitana y Callao del 9 al 14 de marzo de 2026, con el objetivo de disminuir la demanda energética y preservar las reservas de combustible. Miralles enfatizó que más de un millón y medio de estudiantes en escuelas públicas retornarán a clases presenciales, lo que requiere asegurar el abastecimiento suficiente.
La medida ha generado cuestionamientos desde distintos sectores. Fuerza Popular adelantó que no apoyará el voto de confianza al Gabinete Miralles si no se anula la disposición de clases virtuales, señalando que dicha acción perjudica la educación. La Alianza de Escuelas Privadas también expresó su rechazo y llamó a buscar soluciones conjuntas que respeten los derechos educativos de los niños. UNICEF manifestó preocupación frente a la suspensión presencial en medio del racionamiento de gas.
Miralles subrayó que esta coyuntura pone de manifiesto la urgencia de retomar proyectos estratégicos para fortalecer la seguridad energética nacional, muchos de los cuales han sido postergados debido a la inestabilidad política. El Gobierno trabaja para restablecer el servicio en el menor tiempo posible y promover soluciones a mediano y largo plazo.
En resumen, el Ejecutivo convoca a la ciudadanía y al sector empresarial a un esfuerzo coordinado para superar la crisis, con medidas responsables en consumo de energía y desplazamientos, con el fin de garantizar el suministro durante un periodo crítico para el país.
Información basada en reportes publicados por Gestión.