En enero de 2026, las exportaciones de Perú aumentaron un 31.6% respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando un total de US$9,192 millones. Este crecimiento estuvo principalmente impulsado por el sector minero, que registró una evolución del 46.2% gracias al dinamismo en la exportación de cobre y sus concentrados, consolidándose como el principal producto exportado del país, informó el Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la Asociación de Exportadores (CIEN-ADEX).
Los sectores tradicionales sumaron US$7,202 millones, creciendo 43.3% y representando el 78.3% del total exportado. Otros rubros con desempeño positivo dentro de este grupo fueron hidrocarburos (10.9%), pesca primaria (30.1%) y agroexportaciones, que presentaron el mayor crecimiento con 64.8%. Las proyecciones oficiales anticipan un aumento adicional del 1.3% en el Producto Bruto Interno (PBI) pesquero para 2025.
En contraste, las exportaciones no tradicionales, que alcanzaron US$1,990.4 millones y representan el 21.7% del total, mostraron un modesto crecimiento del 1.6%. De sus 11 sectores, solo tres tuvieron resultados positivos: agroindustria (+5.5%), liderada por las uvas frescas con US$494 millones; pesca y acuicultura (+118.7%); y maderas (+51.8%).
Sin embargo, ocho sectores con valor agregado presentaron retrocesos significativos: joyería (-81%), metalmecánica (-52.5%), minería no metálica (-25.8%), textil (-9.7%), prendas de vestir (-8.7%), químicos (-4.8%), siderometalurgia (-4.7%) y otros (-0.7%).
Este desempeño ocurre en un contexto internacional complejo, marcado por la crisis en Medio Oriente que podría generar volatilidad en los sectores energético y logístico, además de restricciones recientes en el suministro de gas natural. En este escenario, el presidente de ADEX, César Tello Ramírez, hizo un llamado al Congreso para otorgar el voto de confianza al gabinete liderado por la ministra Denisse Miralles, enfatizando que «el comercio exterior es uno de los principales motores del crecimiento económico» y que la estabilidad política es clave para mantener la competitividad y atraer inversiones.
Tello Ramírez advirtió que «cada cambio abrupto en el Ejecutivo genera periodos de transición que ralentizan decisiones, afectan la ejecución de políticas y postergan medidas urgentes».
Actualmente, el gobierno de José María Balcázar tiene un carácter transitorio hasta julio, por lo que evitar inestabilidad política es fundamental para la sostenibilidad económica del país.
Información basada en reportes publicados por Gestión.