La reciente reducción en la oferta de gas natural vehicular (GNV) en Perú genera un aumento en los costos operativos de transporte y producción, lo que representa un riesgo significativo para la inflación en marzo y abril. Según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), esta situación amenaza con elevar la inflación del primer trimestre hasta cerca del 2%, cifra que duplica el 0.91% registrado en el mismo periodo del 2025.
Óscar Chávez, jefe del IEDEP, destaca que el GNV es uno de los combustibles más económicos y de uso extendido en transporte público, delivery, flotas de carga e industria. La menor disponibilidad obliga a los usuarios a recurrir a combustibles más caros, aumentando los costos de operación y, en consecuencia, los precios finales de bienes y servicios.
Este efecto podría impactar aproximadamente al 60% de los productos y servicios que forman la canasta de consumo en Lima Metropolitana, afectando también los ingresos de miles de familias. La Cámara de Comercio de Lima subraya la necesidad de una mayor seguridad energética y una planificación que permita responder eficientemente a contingencias, para evitar interrupciones que afectan el sustento de empresas y ciudadanos.
En paralelo, Cálidda ha confirmado restricciones en el suministro de GNV para vehículos particulares y taxis, lo que intensifica la presión sobre los costos de transporte.
La situación actual resalta la vulnerabilidad del país frente a interrupciones en el suministro de gas, y la importancia de implementar medidas que fortalezcan la capacidad de respuesta ante crisis energéticas.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original