Perú enfrenta una situación crítica en su sector energético debido a la caída a niveles mínimos históricos en la producción de petróleo, en un contexto agravado por la reciente ruptura de un ducto de gas natural en Cusco. La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) destacó la urgencia de implementar medidas que garanticen la seguridad energética y promuevan la competitividad del sector hidrocarburífero nacional.
El gremio señaló que, a pesar de la abundancia de recursos hidrocarburíferos, la producción actual está en su punto más bajo por la ausencia de políticas efectivas que incentiven la exploración y explotación. Esta situación impacta directamente en la matriz energética, donde cerca del 40% de la generación eléctrica depende del gas natural.
En respuesta a la contingencia, la SNMPE enfatizó la necesidad de diseñar una política energética basada en criterios técnicos claros y previsibles que fomente la inversión en infraestructura y el desarrollo de diversas tecnologías de generación. Esto permitiría diversificar la matriz energética y aumentar la resiliencia del sistema eléctrico frente a interrupciones en el suministro de gas natural.
Actualmente, el país está gestionando la importación urgente de una carga significativa de Gas Licuado de Petróleo (GLP) para mitigar el impacto de la crisis en la demanda de hogares e industrias. No obstante, la SNMPE advierte que la dependencia del diésel para la generación eléctrica ante esta emergencia implica costos operativos más elevados.
El gremio concluye que el fortalecimiento de la seguridad energética requiere mantener reglas claras y técnicas en la toma de decisiones para evitar que la crisis actual afecte la estabilidad económica y social del país.
Información basada en reportes publicados por Gestión. Fuente original