La producción petrolera en Perú alcanzó en febrero un promedio diario de 34,642 barriles, cifra que representa una caída del 23.15% respecto al mismo mes de 2025, cuando se extrajeron 45,081 barriles diarios. Este dato, reportado por Perupetro hasta el 24 de febrero, marca la cuarta caída consecutiva en la extracción de petróleo en el país y el nivel más bajo registrado en los últimos cinco años.
La reducción en la actividad petrolera coincide con la suspensión de operaciones en varios lotes y la crisis en el suministro de gas natural causada por la deflagración en un gasoducto de Transportadora de Gas del Perú (TGP). A la fecha, solo 12 lotes petroleros permanecen activos, frente a 18 que operaban hace un año. En febrero, el lote offshore Z-1, operado por Vigo Energy frente a las costas de Tumbes, dejó de reportar producción, sumándose a otros lotes que han cesado operaciones tras la conclusión de sus contratos.
Además, nueve de los 12 lotes activos experimentaron una reducción en su producción petrolera. En total, los lotes II, XX y VI, ubicados en el noroeste del país y que juntos aportaban más de 1,600 barriles diarios, han dejado de operar en los últimos meses.
Este descenso en la producción ocurre en un contexto global donde los precios del petróleo han aumentado debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente. JP Morgan ha proyectado precios de hasta US$ 120 por barril si la situación persiste y la producción mundial se ve afectada.
En paralelo, la producción nacional de líquidos de gas natural, insumo clave para el gas licuado de petróleo (GLP), también disminuyó en 6.18% en febrero, alcanzando 73,455 barriles diarios. La crisis energética se profundiza con la suspensión de la producción de GLP por parte de Pluspetrol, operador del Consorcio Camisea, debido a los daños en los gasoductos que transportan gas natural y líquidos de gas natural desde Cusco hacia la costa.
Pluspetrol indicó que, ante el incidente en el gasoducto, detuvo su producción de GLP pero está implementando medidas de contingencia para mantener los despachos. La producción de GLP de esta empresa representa cerca del 80% del total nacional, lo que subraya el impacto que esta paralización tiene sobre el mercado local.
La crisis energética afecta diversos sectores, desde transporte hasta generación eléctrica, y la resolución de los problemas en el gasoducto de TGP aún está en espera. El escenario plantea riesgos para la estabilidad del suministro energético en el corto y mediano plazo.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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