El pasado domingo 1 de marzo, una fuga y deflagración en el ducto de gas natural operado por Transportadora de Gas del Perú (TGP) en la región del Cusco, específicamente en el kilómetro 43 del distrito de Megantoni, obligó a suspender temporalmente el transporte de gas. Esta medida afecta sectores clave como el transporte público, de carga y la generación eléctrica.
El Ministerio de Energía y Minas (Minem) declaró una emergencia en el suministro de gas natural por 14 días, hasta el 14 de marzo, priorizando el abastecimiento para hogares, comercios y servicios esenciales. Se suspendió también el transporte de líquidos de gas natural y se activó un mecanismo de racionamiento bajo supervisión del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) para asegurar una distribución adecuada.
Las centrales termoeléctricas que operan con gas natural han sido temporalmente reemplazadas por plantas que funcionan con diésel, garantizando la continuidad del servicio eléctrico a nivel nacional, aunque con costos más elevados.
TGP mantiene parcialmente activo el suministro para el mercado local, pero aplicará restricciones temporales a usuarios industriales y eléctricos mientras se realizan reparaciones para restablecer el servicio de forma segura y definitiva.
Esta situación tiene relevancia para República Dominicana, donde sectores como el transporte y la generación eléctrica también dependen de combustibles fósiles y podrían enfrentar desafíos similares ante interrupciones en el suministro.
Información basada en reportes publicados por Gestión.
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