La confirmación oficial por parte de Irán sobre el fallecimiento del ayatolá Ali Jamenei, líder supremo desde 1989, abre un nuevo capítulo de incertidumbre y tensión para la región y el mundo. La Guardia Revolucionaria iraní anunció que Jamenei murió en un ataque que también cobró la vida de varios altos mandos militares, incluido el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria y el ministro de Defensa.
En respuesta, Irán prometió una represalia militar “duro y decisivo” contra Estados Unidos e Israel, quienes iniciaron la ofensiva con ataques selectivos en Teherán y otras ciudades clave. La nación persa ha declarado 40 días de luto nacional y llamó a la unidad interna para enfrentar lo que denomina un acto terrorista.
El vacío de poder será temporalmente gestionado por un consejo formado por el presidente iraní, el jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de los Guardianes, mientras la Asamblea de Expertos, compuesta por clérigos electos, debe elegir a un nuevo líder supremo.
Desde Washington, el expresidente Donald Trump confirmó la muerte de Jamenei y alentó al pueblo iraní a “recuperar” su país, sugiriendo que ahora es más fácil avanzar hacia una solución diplomática tras la caída del ayatolá.
Este suceso genera alarma en países vecinos y la comunidad internacional, ya que podría desencadenar una escalada de violencia en Medio Oriente con implicaciones globales. Para República Dominicana y la región, el desarrollo de esta crisis afecta la estabilidad internacional y puede influir en los mercados energéticos y la seguridad global.
Información basada en reportes publicados por AlMomento.net.
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