La reciente ocupación de los puertos en las entradas del Canal de Panamá ha puesto a este país centroamericano en el centro de una disputa geopolítica entre Washington y Pekín. Tras un fallo definitivo de la Corte Suprema de Panamá que declaró inconstitucional la concesión otorgada al conglomerado hongkonés CK Hutchison, el gobierno panameño ordenó la toma temporal de las terminales portuarias de Balboa en el Pacífico y Cristóbal en el Atlántico.
El presidente José Raúl Mulino emitió un decreto que justifica esta acción por un “motivo de interés social urgente” y designó a las empresas APM Terminals (del grupo danés Maersk) y TIL Panamá (subsidiaria de la belga Mediterranean Shipping Company) para administrar provisionalmente estas instalaciones mientras se prepara una nueva licitación.
La empresa Panama Ports Company (PPC), filial de Hutchison, calificó la ocupación como ilegal y anunció que recurrirá a un arbitraje internacional para reclamar daños y compensaciones sin especificar montos. Además, advirtió que podría demandar a APM Terminals si esta continúa operando las terminales, aunque esta última afirmó que no participa en el litigio.
Este conflicto es parte de la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China, que se ha intensificado en la región. Ya en marzo pasado, bajo presiones del expresidente Donald Trump, CK Hutchison decidió vender los puertos a un consorcio que incluye a la firma estadounidense BlackRock, pero la intervención del gobierno chino frenó la operación.
Los puertos de Balboa y Cristóbal son estratégicos no solo para Panamá, sino para el comercio mundial. Aunque Panamá tiene poco más de cuatro millones de habitantes y no es un gran exportador, su sistema portuario es un centro global de transbordo. Contenedores de grandes barcos provenientes de Asia, Europa y América se descargan temporalmente para su redistribución.
En 2025, cinco puertos en la zona del canal movilizaron cerca de 9.9 millones de TEUs (unidades equivalentes a contenedores), cifra que representa entre 4% y 5% del comercio global. Balboa y Cristóbal juntos manejaron casi 3.9 millones de TEUs, cerca del 39% del total nacional.
Si bien estos puertos son terminales del Canal de Panamá, su operación no está bajo la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), el ente autónomo que administra la ruta interoceánica. Tras la decisión judicial, la ACP garantizó que las operaciones del canal continúan normales y seguras y mantiene coordinación con las autoridades para la gestión de los buques, ya que sus pilotos son responsables del anclaje en estas terminales ubicadas en aguas del canal.
Actualmente la ACP avanza en la licitación para nuevos operadores, mientras la situación continúa en desarrollo.
Información basada en reportes publicados por HOY.