La región minera de Cajamarca, una de las más relevantes en Perú, ha experimentado un aumento de hasta 50% en los precios de alquiler de viviendas durante el último año y medio. Este incremento se vincula directamente con la mayor actividad minera y una oferta inmobiliaria que no ha crecido al mismo ritmo, según Ruddy Armas Malva, expresidente de la Cámara de Comercio y Producción de Cajamarca.
El alquiler promedio de departamentos, principalmente con dos dormitorios y dos baños, pasó de aproximadamente S/ 1,000 a un rango entre S/ 1,700 y S/ 1,800. Estas viviendas son especialmente demandadas por empresas que ofrecen servicios temporales, con estancias que varían entre seis meses y un año.
En cuanto a la compra, el precio del metro cuadrado en zonas urbanas se mantuvo estable durante 2025, oscilando entre US$ 400 y US$ 1,000, mientras que en áreas periféricas se sitúa entre US$ 80 y US$ 200. La diferencia promedio entre zonas fue de alrededor de US$ 100 por metro cuadrado el año pasado.
Este fenómeno se atribuye principalmente a un proyecto minero vinculado a la planta de tratamiento de agua de Yanacocha, con una inversión superior a US$ 1,800 millones. La llegada de trabajadores y empresas aumentó la demanda de alojamiento y servicios, presionando al alza los precios, y se estima que esta tendencia continuará al menos por un año y medio más.
No obstante, la naturaleza puntual del proyecto, con una duración estimada de dos a tres años y un cierre previsto de minas, limita la expectativa de inversión a largo plazo en bienes raíces, lo que frena la compra de terrenos e infraestructura.
Actualmente, cerca de 4,000 personas permanecen en un campamento minero, lo que reduce la presión sobre la vivienda urbana. Sin embargo, si estas personas se trasladaran a la ciudad, la demanda inmobiliaria y de servicios se intensificaría considerablemente.
Armas Malva también señala que Cajamarca carece de una zonificación industrial adecuada para servicios complementarios a la minería, como metalmecánica o talleres especializados, lo que limita el desarrollo de infraestructura propia en la región. Por ello, las empresas prefieren alquilar espacios temporales en lugar de invertir en edificaciones permanentes.
En la ciudad se construyen proyectos residenciales aislados, con edificios de 30 a 40 departamentos, pero estas iniciativas no satisfacen la demanda total existente. No se ha registrado la llegada de desarrolladoras con planes de proyectos integrales que respondan al crecimiento impulsado por la minería.
En resumen, la actividad minera en Cajamarca está generando un impacto significativo en el mercado inmobiliario local, especialmente en los alquileres, al tiempo que limita la inversión inmobiliaria a largo plazo debido a la naturaleza temporal de los proyectos mineros en curso.
Información basada en reportes publicados por Gestión.